Killswitch in Christianism

12 04 2010

 

 

Ya van dos años seguidos en los que  se decía que quien se iba a llevar el preciado maletín en el Money in the Bank de WrestleMania iba a ser el hombre sobre el cual voy a hablar en estas lineas. Muchos, entre los cuales me incluyo, considerábamos que Christian iba a subir tarde o temprano al Main Event porque, en teoría, ese era su sitio. No obstante, parece que, poco a poco, el tiempo ha ido demostrando que estábamos muy equivocados.

En su primera etapa como luchador de WWE tuvo combates de primer nivel, contra Jericho, Benoit, Edge… no obstante, parece ser que a Vince McMahon no le sentó demasiado bien su marcha a TNA; y, si a todo esto, le sumamos que el jefazo no ve al Captain Charisma como un firme Main Eventer, la cosa se complica bastante.

Su re-debut en la marca pequeña de la WWE, ECW, confirmó muchos de estos hechos, pero sus dos reinados como ECW Champion, el primero por ser relativamente precoz (a un mes o menos de su debut) y el segundo por ser uno de los más largos de los últimos años, han hecho dudar a muchos de los que pensaban que Christian iba a tener un papel menor en la empresa.

Lo cierto es que, a partir del último episodio de ECW, donde Ezekiel Jackson ganó a Christian para ganar su ECW Championship, se dejó bien claro que Christian sólo había servido como herramienta para dar un gran push a Zeke y dar credibilidad a éste en su nueva etapa como luchador de SmackDown. Desde ahí, las cosas no han ido mucho mejor, en Raw, su liga tras la desaparición de ECW, sufrió una contundente derrota por parte del entonces campeón de la WWE, Sheamus; y, a partir de ahí, sólo luchó contra midcarders, lower midcarders o jobbers.

Tras Wrestlemania, le vimos luchar un par de veces contra Ted DiBiase, ganando el primer combate y perdiendo limpiamente el segundo, consolidando con fuerza así el papel midcarder de Christian.

McMahon ya advirtió que no veía a Christian como luchador punta en un cartel importante, y el mismo Christian ya dijo que no volvía a WWE para triunfar, sino para dejar tras de sí unos cuantos combates de renombre y ayudar a los jóvenes en su ascenso a los puestos más altos.

Entrando ya en un ámbito más personal, creo que por ahora Christian no se va a mover del midcarder. Hay anunciado un Christian vs Randy Orton para un house show cercano al verano, lo cual me hace pensar ahora mismo en un futuro turn heel del Captain Charisma, ya que, recordemos, ahora mismo Randy es face y tal vez siga así por, al menos, unos cuantos meses.

Este combate también podría echar a un lado la teoría que defiende que Christian va a permanecer en el Midcarder, pero bueno, no hay nada seguro, así que ahora mismo sólo se puede especular.

En mi más sincera opinion, pienso que lo más lógico sería posicionar a Christian en el Main Event. Tal vez no como campeón, pero en combates importantes éste es un luchador muy a tener en cuenta, ya que no sólo es muy carismático, sino que también es un grandísimo performer.

Como he dicho anteriormente, lo más seguro es que Christian pase un tiempo en la zona medianamente discreta del roster y, una vez HHH y Taker se den el descanso que llevan tiempo anunciando, rellene uno de estos puestos en los combates importantes.

No obstante, el futuro de Christian en la empresa del magnate de Connecticut se antoja muy incierto y borroso. Dudo que pase a SmackDown en el draft, a no ser que tanto él como Orton pasen a la marca azul. De todas formas; a mí, por lo menos, no me importaría ver a Christian reinando como campeón mundial durante un par de meses o tres. Poco a poco, veremos qué le depara el futuro a este gran luchador.





Crítica general de NXT

8 04 2010

                                                                                                      Logo de NXT                                                                        

Como la mayoría sabemos, NXT es la marca más reciente de WWE, la cual ha suplantado a la ya extinta “NeoECW”. Vince McMahon depositó muchísimas esperanzas e ilusiones en este nuevo proyecto, ya que prometía ofrecer un formato fresco, innovador y, sobre todo, atractivo.

La idea era, desde luego, original, 8 luchadores de WWE harían de mentores de otros 8 luchadores procedentes de la liga de desarrollo de la WWE (Florida Championship Wrestling) en un programa con formato “reality”, es decir, con eliminaciones progresivas; y así hasta que sólo quedara un luchador, el vencedor definitivo, quien obtendría el derecho y el privilegio de dar el salto a cualquiera de las dos ligas principales de la WWE además de contar también con un title shot para obtener un combate titular en un PPV.

Ya en ámbito personal, poco a poco fui conociendo a los luchadores, siguiendo su progreso en el ring y tomando buena nota de sus habilidades. Unos simplemente no me dijeron nada, pero hubo 4 o 5 que llamaron gratamente la atención, especialmente 2 de ellos.

Yo creo que para los que tenemos una mínima idea del mundillo del Wrestling indie, Daniel Bryan (Bryan Danielson) nos es de sobra conocido. Considerado por muchos el mejor luchador del mundo, con un historial despampanante de combatazos y con mucha, mucha experiencia. Además, cuenta con el apoyo de Vince McMahon y de grandísimos del negocio como Chris Jericho, de modo que se le puede augurar un futuro brillante en la WWE. Poco tengo que decir de este hombre que no sea ya evidente, es el gran favorito y su feudo con Miz, a pesar de que últimamente está flojeando muchísimo, es la base central de NXT. Su encuentro con Jericho en la primera edición de NXT y su promo con Miz convencieron 100% a McMahon, y esto no es algo fácil.

Pasando a los que, en comparación con Danielson, podemos considerar anónimos, pongo atención en Wade Barrett. Un luchador de físico imponente, alto, carismático, bueno en el micro y con una muy buena técnica de lucha, además de endiabladamente listo. Su gimmick de gentleman inglés le viene que ni pintado, perfecto además para alzar el odio del público. Pocos luchadores del roster principal de la WWE son tan completos en comparación con Barrett, de modo que yo, sinceramente, creo que nos encontramos ante una futura estrella, y por qué no, ante un futuro top heel. Podemos considerar como prueba definitiva de que McMahon confía en él la promo en la cual interactuó con Edge y Jericho en SmackDown!. Ningún rookie de NXT había conseguido eso hasta el momento.  Gran promesa, sin duda, y mi máximo favorito tras Bryan.

Y he dicho que ningún luchador había conseguido un papel medianamente importante en una liga principal hasta el momento porque esto no había vuelto a suceder hasta el día de ayer, en el cual David Otunga apareció en Raw como ni más ni menos que Guest Host. No sólo hizo unas cuantas promos, sino que participó en el Main Event, luchando al lado de John Cena contra ShoMiz por los campeonatos por equipos.

Otunga es un auténtico armario empotrado, una bestia parda y dominante estilo Lashley, Ezekiel Jackson… pero con carisma. Digamos que no es un prodigio de la técnica, pero si sigue progresando de esta manera, pronto se convertirá en un powerhouse con un nivel más que aceptable, y si desarrolla el micro y su saber estar en el ring un poco más, dentro de no mucho se consagrará como una futura estrella de la empresa del magnate de Connecticut.

Lo siento por los fans de Justin Gabriel, pero es que… no. Es un gran luchador, tiene buen físico, pero no es lo que esperaba. Me parece un clon de Evan Bourne: recibir, recibir, recibir y, para acabar, finisher espectacular que sale de la nada y cuenta de 3. Empezará fuerte en la WWE, pero cuando no despierte demasiado interés, como Evan, se convertirá en jobber. Es algo que yo ya preví con Evan, deseé que me estuviera equivocando, pero no fue así. Estos dos son los que yo llamo “luchadores finisher”, que únicamente destacan por pegar saltos y por sacarse un finisher espectacular de la nada.

Sintiéndolo mucho, si Gabriel sigue así, nunca se hará un hueco importante en el roster principal. Espero que, en las próximas semanas, Justin demuestre tener un mínimo brote de carisma y personalidad que poder desarrollar en un futuro, porque tiene demasiada habilidad como para tener que desperdiciarla tal y como está pasando con Bourne.

El autoproclamado “banda de rock sin instrumentos”, Heath Slater, es un caso similar al de Gabriel. Es un chaval muy dinámico, ágil (aunque no llega a tener ni mucho menos la habilidad voladora de Gabriel)… pero le falta carisma, apoyo del público y… un gimmick. No tiene un físico muy llamativo si lo comparamos con el resto de rookies, pero bueno, Edge tampoco tiene tipo de culturista y es uno de los luchadores más laureados de WWE, de modo que confío en que Slater pase más tiempo en FCW para desarrollar un personaje atractivo y más tarde re-debutar en televisión, esta vez para ganarse un hueco importante, ya que veo en Heath un “nosequé” que me hace pensar en él como una futura estrella.

Uno de los luchadores que más y mejor me ha sorprendido es Skip Sheffield. En un principio daba la impresión de que era un bulto más, un tanque de… ¿esteroides? sin habilidad alguna. Pero me equivoqué. Ha demostrado una agilidad y una técnica impropias de un luchador de su tamaño, lo cual puede ser muy positivo en cuanto a su desarrollo en la empresa. Por esto mismo, luchísticamente me recuerda mucho al luchador mexicano de TNA, Hernández.

Con este señor tenemos el mismo problema que con el luchador anterior, no despierta interés. Su gimmick de “redneck” americano está ya más que visto (Cowboy Bob Orton, Lance Cade, Trevor Murdoch, Jesse, Festus… entre muchos más), por lo que el público no tiene reacción alguna hacia él.

No es malo en el micro, digamos que se desenvuelve bien, pero no llama la atención. Al igual que he dicho con Slater, que vuelva a FCW, desarrolle un gimmick y otra catchphrase y entonces vuelva a TV, pero por ahora le veo demasiado verde y poco preparado para aparecer en cualquiera de las dos marcas principales. 

Si hay un luchador que no sé por dónde coger ese es Michael Tarver. Luchador y gimmick aburridos a más no poder, muy limitado en el ring y sin carisma alguna. De hecho, no es casualidad que su pro sea justamente Carlito, uno de los luchadores despechados por la empresa (muy injustamente, como siempre digo); simplemente porque no esperan nada de este rookie, salvo un “buen” uso como relleno.

Es el perfecto candidato para ser el primer expulsado, de modo que espero que este hombrito aprenda de la experiencia y sepa hacer un borrón y cuenta nueva importantes en FCW, porque le urge y mucho.

Por cierto, me recuerda bastante a Marcus Cor Von, con la diferencia de que este último es por ahora bastante mejor wrestler y además en su época como WWE Superstar contaba con un gimmick mucho más interesante como “Alpha Male”.

Por último, Darren Young. Buen físico, apariencia extraña y llamativa y desenvoltura justita en el ring, acompañado de un finisher bastante vistoso y, en aparencia, efectivo. No obstante, no parece gustar demasiado al público y no es para menos, ya que verlo luchar es un tanto aburrido. Ideal para combates cortos, pero como alargues un poco el encuentro, este luchador se pierde; entonces ya no quiero ni imaginar cómo llevaría Young a cabo un combate titular en un PPV de más de 20 minutos.

Aún así, tengamos en cuenta que tanto él como el resto de rookies son jóvenes todavía, de modo que tienen un inmenso margen de mejora. De hecho, con algo más de experiencia, Young puede suplir estos puntos flojos y convertirse en un luchador carismático de los que llenan asientos, porque gimmick original no le falta. Auguro un buen futuro a este chaval, pero este no es su momento, todavía no; hay demasiados aspectos que mejorar antes de que dé el salto definitivo y espero que ya el simple hecho de formar parte de NXT funcione como refuerzo positivo no sólo para él, sino para todos los demás e incluso, por qué no, para los mentores. 

Lo dicho, estamos ante un show muy interesante, muy entretenido y que además contará con muchas caras nuevas que descubrir y analizar temporada tras temporada, algo que se hace de agradecer. Un buen sustituto para la “NeoECW” sin duda alguna y un gran movimiento por parte de Vince McMahon que deja bien claro que, pese a las objecciones que de vez en cuando podamos echarle en cara los aficionados, demuestra que este señor es un brillante empresario con unas grandes dotes para ofrecer productos nuevos siempre acompañados de un gran éxito y una buena crítica.

Bravo a todos los que hacéis posible NXT. Bravo, Vince.